
Fiera acechante ante riesgos naturales de este tiempo, tierna madre cobijando sus cachorros y alimentando cada uno con lo mas puro de su ser. Mirada dulce y asesina en la espera de una presa que garantice un día más de vida, sin tiempos a la vista ni apuros que atraviesen sus entrañas apacibles ante el día que transita mansamente minuto a minuto… hora a hora…
En otros tiempos, y si pudiera hacerlo, elegiría ser lo que no es; internarse en los bosques impenetrables y recostarse al fresco del follaje tropical a descansar de su otra vida, de la que muchas veces la abruma, y tan solo intentar construir en su memoria la imágenes mas bellas que recuerda: el verde manso de las praderas en primavera, o los cerros encumbrados que tantas veces dieron lugar a sus aventuras mas conmovedoras y que dentro de sus inconciencia animal perduran y regresan cada tanto para alojarse en los sitios menos imaginables del recuerdo.
Ser meramente animal salvaje en estas tierras se le presente como nada, o como su destino natural no elegido, y el no asumirse concientemente ante esta realidad la convierte en un ser absolutamente libre, sin cadenas que la maniaten a un compromiso responsable.
En los campos calientes del verano andará elevando su mirada hacia el cielo, cumpliendo sin descanso sus labores instintivas, recorriendo lentamente cada palmo de su vida, intentando cabalmente ser fiel a lo que indique su misión salvaje.
Y aunque apunten certeramente las balas asesinas del prejuicio, y se empeñen en hacer que sus días se transformen en tortuosos, allí andará huyendo por tierras escarpadas, mirando como sonriendo el fracaso de todos los que empeñan sus vidas en segar un sueño, una esperanza, un instinto irracional que por serlo será siempre un intento noble de convertir sin saberlo, llantos en sonrisas, dolores en placeres. Y aunque tantas veces deba renunciar al propio goce, ella seguirá recorriendo su camino sin senderos demarcados, confiando en su intuición sabia que la guía desde tiempos remotos y la lleva a encontrarse con el centro mas preciado de la vida, mientras un mundo que la mira condenando, se encamina al abismo tal vez creyendo ser portadores de verdades absolutas.













