COIMEROS

Posted by flacoblog | Posted in Actualidad | Posted on 23-12-2009

coimerosLa rapiña no tiene límites. A donde uno mire se encuentra con el despojo al que nos someten desde todos los ángulos de nuestra realidad. Impuestos que aumentan desmedidamente, servicios ineficientes que sufren incrementos sin que nadie pueda justificar ni explicar el motivo de tales subas, precios que a pesar de todos los índices oficiales, estrepitosamente suben aprovechando la época de máximo consumo popular, y como si no alcanzara todo esto, en las calles de nuestras ciudades se instala la rapiña institucionalizada bajo las ropas grises o azules de los Inspectores de Tránsito que inundan las avenidas y calles a la espera de una nueva víctima.

Ya no vale la pena aclarar que estos “servidores públicos” no se esmeran en estos días por su preocupación ciudadana ante los excesos de los conductores, ni por las faltas a las normas a que éstos puedan incurrir. Por más que desde cualquier despacho oficial se diga reiteradamente que la intensión de los controles es evitar las faltas y prevenir posibles accidentes o delitos, la realidad es que desde esos mismos despachos se da carta libre, (con el increíble justificativo de la fecha de fiestas), para que estos empleados puedan realizar su tarea de rapiña sin el más mínimo de pudor y a los ojos de cada uno de los ciudadanos.

Como nunca en todo el año, es normal encontrarse con los controles de tránsito que exigen el cumplimiento de normas, a riesgo de tener que sufrir una demora en nuestro andar diario, que aparentemente para los funcionarios ni tiene valor aunque dicho tiempo sea sencillamente de ocio o esparcimiento.

De solo mencionarlo, y a la par de los padecimientos de nuestro pueblo, pareciera ser un tema menor, sin trascendencia y es claro que si uno lo analiza en relación a otras problemáticas con seguridad lo es. Sólo que como todo lo que sucede en nuestra “bendita” sociedad existe una relación ineludible entre las partes, y no es posible separarlas y aislarlas para observarlas.

Son todos pedacitos de la misma rapiña que nos asola a cada paso que damos. Rapiña de empresarios, rapiña del estado, de la policía “coimera”, de los inspectores de tránsito y de cada sujeto que observe pasivamente el funcionamiento social y los comportamientos de los que deberían impartir justicia y ejemplo, y no sientan en sus entrañas asco por esta realidad adaptándose tristemente a esta cadena sin fin que solo nos trae mas degradación y miseria humana.

Post a comment