La construcción mediática de la realidad

Posted by flacoblog | Posted in Actualidad | Posted on 31-01-2010

Por Koly Bader (El Periódico de Tucumán)

Los abogados suelen utilizar una frase acuñada para mencionar aquello que no necesita demostración ni prueba documental alguna. Ellos dicen “de público y notorio”. Es algo así como afirmar la existencia del sol cuya única prueba es mirar el firmamento durante el día. Es de público y notorio, sin necesidad de prueba alguna que si hay un sector que siempre progresa en la Argentina, aun en las más grandes debacles, es la llamada clase política. Salvo honrosas excepciones, los políticos logran en poco tiempo un bienestar económico que sería inalcanzable en el mismo lapso en cualquier otra actividad por más exitosa que ésta fuera. No siempre este enriquecimiento tiene que ver con el robo directo, muchas veces se trata de una muy bien utilizada capacidad de tráfico de influencias y lobby a partir del uso fronterizo de los privilegios del cargo.

Sin embargo existe otro sector de políticos cuya fortuna ya era considerable antes de dedicarse a una tarea que debiera ser noble. En ese caso se busca no solamente el incremento de la fortuna sino la impunidad necesaria para los negocios poco claros pasados y presentes.

¿Cómo es que estos señores logran ser electos? El clientelismo es una de las causas pero combinada con otros elementos inherentes al sistema en que nos encontramos inmersos.

La desaparición de los partidos políticos como nucleamientos de identidad ideológica con un proyecto común ajeno a las ambiciones personales ha provocado un vacío que fue llenado por los personalismos dependientes de la construcción de imagen. Mientras los partidos políticos operaban como propuesta de un cuerpo de ideas y un proyecto que era aprobado o no por la ciudadanía, los personalismos operan de manera inversa. Encuestan a la ciudadanía para saber qué les preocupa, en base a ello arman una propuesta que sirve sólo para llegar al poder, y si lo hacen gobiernan con prescindencia de su promesa electoral. En el medio de este proceso los medios de comunicación juegan un rol que reemplaza la antigua función de los partidos políticos. De ellos dependen los candidatos, de su aprobación. La corporación mediática en una suerte de deformante primaria, los bautiza, y sólo entonces tienen opción a la elección general.

Esta combinación de encuestas para decir lo que los electores quieren escuchar y la instalación de su opción como legítima por obra de los medios, los hace dependientes de la prensa. Siendo la prensa un cúmulo de empresas, en general, con otros intereses además de los medios, y cuya principal finalidad es la renta, contribuirán al éxito de la gestión en tanto y en cuanto garantice sus ganancias.

En realidad la prensa en su conjunto, generalmente, no solo es la reproductora del sistema sino además su custodia. Como dijera Noam Chomsky “La propaganda es a la democracia lo que la cachiporra al estado totalitario”. Y así lo concebía el inventor de la propaganda moderna Paul Joseph Goebbels. El personaje más inteligente y quizás el más avieso de los que formaban el círculo más íntimo de Adolfo Hitler, y que a diferencia de la mayoría de las altas jerarquías del partido Nacionalsocialista, empezando por el mismo Hitler, estaba muy capacitado. Estudió en ocho Universidades: Bonn, Friburgo. Würzburg, Colonia, Francfort, Munich y Berlín, para graduarse en Heidelberg, en 1921. Sus estudios fueron de Filosofía, Literatura, Historia, Arte y Lenguas Clásicas.

Incluso teorizó sobre los medios de comunicación al diseñar los 11 principios de la propaganda.

1. Principio de simplificación y del enemigo único: Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

2. Principio del método de contagio: Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3. Principio de la transposición:

Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4. Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5. Principio de la vulgarización:

“Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6. Principio de orquestación: “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. ”Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7. Principio de renovación: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8. Principio de la verosimilitud: Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9. Principio de la silenciación: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10. Principio de la transfusión: Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11. Principio de la unanimidad: Llegar a convencer a mucha gente que piensa “como todo el mundo”, creando una falsa impresión de unanimidad.”

Cualquier similitud con la realidad es pura causalidad.

Los medios construyen así un poder al que erróneamente se le llama el cuarto poder. Lo sería si estuviera siempre del lado de los otros tres, el Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

En realidad se trata de un poder alterno gendarme de los intereses de la clase económicamente dominante que puede o no estar representada por el poder político. Así lo demuestran casos como los de Venezuela, Bolivia, Ecuador y la propia Argentina.

Los venezolanos acuñaron el concepto de la cuarta guerra mundial, la guerra de los medios, por entender que en algunos procesos políticos como los que se están dando en América Latina, son los medios de comunicación los que se enfrentan, con sus intereses como bandera, al poder político. Esto es la demostración más clara de que la afirmación de que los medios son reproductores del sistema tiene el límite de los procesos sociales que, imponderables, incorporan una variable no querida por las empresas y sus medios de comunicación y configuran un límite a su poder de policía.

Lo vimos en la Argentina cuando los más poderosos diarios generaron las condiciones para golpes militares, o ahora mismo cuando resistieron y resisten leyes como la ley de medios audiovisuales incluso falseando abiertamente la información.

Si recorriéramos los principios enunciados por Goebbels y los relacionamos con la realidad, veríamos que muchos de ellos se cumplen exactamente en la cotidianidad. Tanto a favor como en contra del poder político constituido según los empresarios hayan elegido vivir de la caja oficial o abonar sus intereses empresarios y los de sus socios muchas veces más grandes que cualquier oferta del gobierno. Por supuesto, en un tercer lugar, existe el periodismo honesto que privilegia los principios del oficio.

Como todo análisis genérico, peca de uniformar una realidad que es mucho más rica y variopinta. Aun siendo este análisis la característica dominante de la corporación mediática concentrada, existen muchos matices como corresponde a una realidad compleja donde interactúan elementos de poder contradictorios entre todos los términos de la ecuación. Ningún poder es uniforme ni monolítico. Existen tenciones internas en los grupos homogéneos y existe tensión también entre elementos heterogéneos que van conformando una realidad determinada. Parafraseando a Lenin podemos decir que la realidad es el fruto de la confluencia entre diferentes voluntades pero algo que nadie en sí ha querido totalmente.

Hoy, felizmente, las nuevas tecnologías como la Frecuencia Modulada en radio o Internet, han hecho posible la existencia de medios no abonados a las corporaciones de siempre. Aunque sufren el peligro de reproducir las mentiras que las grandes agencias y los medios “oficiales” pergeñan, son una buena posibilidad de independencia de criterio y soporte de otra opinión. Si intentan separarse de la lectura de los grandes diarios y buscan en su propia audiencia o lectores la fuente de información, encontrarán que existen fuentes alternativas solventes para desmentir la “historia oficial”.

Como siempre, para el público amenazado por la monstruosa construcción de realidad virtual de los medios concentrados, la única salida es recurrir a múltiples medios y conocer de cada uno su pedigree. Tarea difícil por cierto pero no imposible aun en el marco de la “rápida vida moderna”, como se le llama eufemísticamente a la lucha por sobrevivir.

La política cambiará cuando los ciudadanos nos ocupemos cotidianamente de ella en el entendimiento que condiciona nuestra vida diaria. No es una cuestión de los políticos. La delegación de estos derechos es lo que ha producido la deformación del sistema en régimen irreconocible bajo el concepto de democracia.

Los que repiten y repiten y repiten. Repiten.

Posted by flacoblog | Posted in Actualidad | Posted on 19-01-2010

Por Orlando Barone

Si en los grandes medios un día de estos se dijese que los Kirchner, el matrimonio, la pareja reinante, como sea, se bajaron de la limousine para robarle el tarrito de la limosna lleno de monedas a un mendigo ciego de la calle, se lo creerían. Y lo repetirían como si los hubieran visto con sus propios ojos. Si Mirtha Legrand se quejara un mediodía de que los kirchneristas le echaron mosquitos de dengue en un ramo de flores que le enviaron de regalo, se unirían en coro para desagraviarla y desinfectarla. Todo cuanto de malo y de atroz se pueda decir acerca del gobierno y de las personas que lo componen, cuenta con un tropel de adherentes tan malos y atroces como lo que repiten como cotorras de organito. Últimamente se trata de repetir historias, cuentos, fantasías contrarias a los Kirchner. El que cuenta la pavada más grande e infundada se lleva los aplausos. Hay medios que las repiten con la misma seriedad con que un idiota repite lo que otro le repite que le repitieron otros. En grandes sectores sociales corren aguas servidas de ingratitud amnésica, arrogancia contrera y republicanismo fatuo. Hay legisladores a quienes les interesa más el reglamento que acompañar una ley que beneficie a muchos. Hoy la tendencia favorita es salir a decir cualquier desvarío o desmesura que dañe o hiera a la presidenta sin más asidero que haberlo oído por ahí a un político, a un periodista o a un taxista que, aunque no se conozcan entre sí, actúan en combo. Parte de nuestra sociedad se ha convertido en un eco sin pensamiento que repite todo cuanto oye y lee. O le dicen. Sobran anécdotas en salas de espera, en reuniones, sociales, en quinchos vip, en cualquier cola de banco o de prepaga. Desde esa perspectiva opositora cada crimen es culpa de este gobierno. Y cada bicichorro y cada peatón chorro. Y cada bebe chorro. La gripe A, el sarpullido de verano, una hamaca que se cae y lastima a un nene, los choques en la ruta, el descontrol juvenil de la costa, la idolatría Fort, las señoritas que muestran los culos a los maridos de las otras, los fracasos personales, el cambio climático, los fondos buitres y hasta los deliveries de heladería que llegan con el helado derretido, son culpa de los Kirchner. Los repetidores más ominosos son los presuntamente cultos, a veces doctorados o graduados, que tienen el mate lleno de “información” Y de nada, con odio. Vieron que en Chile Piñera y Bachelet desayunaron juntos, y ya comparan con que Cristina no desayunaría con nadie que se le opusiera. Yo pregunto: ¿Se merecen alguno de esos cínicos y tranfugas multipartidos que la presidenta los invite a la mañana para empezar el día viéndoles las caras? Como la palabra sale y no paga peaje, ni se le hace control de veracidad o raciocinio, siempre tienen algo antikirchner en la punta de la lengua. No saben nada de Brasil ni de Chile más que por haber estado en tres o cuatro playas y porque una vez tomaron pisco o caipirinha, y presumen conocer el perfil psico- social y económico de ambos países a los que imaginan superiores a la Argentina sin conocer más que de fútbol. Y estar enterados de que a Lula le falta el dedo de una mano. Ahora admiran con nostalgia al técnico Marcelo Bielsa porque está afuera. Desde el obelisco se entusiasman con Pepe Mujica porque es sencillo y no usa traje, no como Cristina que se pone todo Chanel y Versace encima. Hay quienes repiten únicamente dos cosas: el exceso de comida y el desprecio “antikirchner”. Pero está la maldición del repetidor. Es que de tanto repetir cada día lo que le entra y no procesa, ya ni él mismo sabe lo que piensa. Solo sabe que repite.

Carta abierta leída por Orlando Barone el 19 de Enero de 2o10 en Radio del Plata.

ESTÁ PROHIBIDO SOÑAR

Posted by flacoblog | Posted in Utopías | Posted on 13-01-2010

Frei Betto

En el pasado, el futuro era mejor. Al menos para mi generación, la de los que tenían 20 años en la década de 1960 (Cuba, Che, Vietnam, bosanova, Cinema nuevo, Nouvelle vague, Beatles, tropicalismo, etc.).
¿Con qué sueñan los jóvenes de hoy? Mi generación soñó con el cambio del Brasil (castrado por el golpe militar de 1964) y del mundo (congelado por la caída del muro de Berlín). La globocolonización neoliberal se cuidó de privatizar no sólo las empresas públicas y estatales, sino también los sueños. Los jóvenes ya no sueñan a escala nacional o planetaria, excepto en lo concerniente a la preservación de la naturaleza. Sueñan a escala individual y familiar: confort, riqueza, belleza y poder.

¿Quién robó los grandes sueños? ¿Por qué el vocablo ‘utopía’ desapareció del lenguaje corriente y resulta sospechoso ante los ojos de los intelectuales europeos?

El primero que habló de utopía (del griego utopos, ningún lugar) fue Hesíodo, poeta del siglo 8 a.C, en su famoso texto “Los trabajos y los días”. Evoca a los hombres que vivían como dioses, “sin preocupaciones en sus corazones, protegidos del dolor y de la miseria”. Nadie envejecía y, dotadas de “vigor incansable”, las personas disfrutaban las “delicias de los banquetes”. “No conocían las penas y vivían en paz y abundancia como señores de su tierra”.

Hesíodo no alimentaba veleidades nostálgicas. Su texto se aproxima más a la literatura profética que a la idílica. La edad de oro había desaparecido porque los hombres “no fueron capaces de evitar la violencia imprudente entre sí y no querían honrar a los dioses”. Ahora, dice Hesíodo, al comparar la realidad con el sueño, no hay “ningún amor entre amigos o hermanos, como en el pasado. Los malandrines saquearán las ciudades unos de los otros y el poder hará que desaparezcan la ley y el pudor”.

La palabra utopía fue acuñada por Tomás Moro en 1516, como título de su libro más conocido. Esa idea de que en tiempos antiguos había una sociedad perfecta y que nos toca a nosotros recuperarla está más acentuada en los hijos de la tradición judeocristiana. El mito bíblico del paraíso, exento de todo dolor y pecado, resuena fuerte en nuestro inconsciente. Lo que fue, será. Ni Marx logró librarse del paradigma bíblico. Su comunismo primitivo, inmune a la alienación y explotación, es la imagen de un pasado reflejado en el futuro: la construcción de la sociedad comunista, donde se dará la adecuación entre existencia y esencia del ser humano.

¿En qué lugar de la Tierra sobrevive la utopía que, en el siglo 20, movilizó a millones de militantes dispuestos a dar la vida para que todos tuviésemos vida? El fundamentalismo islámico no se compara con el ardor de los jóvenes revolucionarios. Éstos querían cambiar el mundo, no imponer una creencia religiosa; buscaban implantar la justicia, no el predominio de una fe; deseaban una nueva sociedad, no la hegemonía de una religión; vislumbraban el éxito en la caída del poder opresor, no en la muerte coronada por el martirio.

El socialismo fue la gran utopía de mi generación. Soñábamos con una sociedad en la que nadie estuviera amenazado por el hambre, la guerra, la explotación, la discriminación, la marginación. Rusia fue la primera en implantar, en 1917, el nuevo sistema esbozado en la crítica de Marx y Engels al capitalismo. En 1949 el gigante chino dio el mismo paso.

Aunque el socialismo haya representado grandes avances en cuanto a los derechos sociales, no tardaron en repetirse las “desilusiones” de Hesíodo: los crímenes de Stalin, la Revolución Cultural china, el imperialismo político, la dictadura del proletariado reducida a la dictadura de los dirigentes del partido único, etc.

Hanna Arendt, militante de izquierda alemana, al renegar de sus ideas revolucionarias cometió la equivocación de ver el marxismo y el fascismo como versiones diferentes del totalitarismo. Y esparció el pensamiento antiutópico, representado hoy en el Brasil por el PSDB y por el PT. De ese modo cerró el horizonte de la esperanza y reforzó el neoliberalismo.

Para los adeptos al antiutopismo, que ya no creen en la sociedad poscapitalista, sí se da identificación entre este sistema y democracia. El capitalismo sería perverso en sus abusos, pero no en su esencia. Creen, por consiguiente, que es posible “humanizarlo”, sin darse cuenta de las conexiones entre Wall Street y Etiopía, el bienestar de los países escandinavos y la significativa presencia de su capital y de sus empresas en los países emergentes.

Se sufre hoy de distropía, la utopía deteriorada, escepticismo y desencanto, que lleva a muchos a acomodarse tristes en su rincón. ¿Qué queda de esperanza cuando ya no creemos en líderes, partidos, doctrinas e ideologías? ¿Qué queda cuando, por nuestra parte, se cierran todas las puertas y ventanas? Queda la amargura, el desaliento, el rechazo del poder. Ése es el momento en que el sistema conmemora su victoria sobre nosotros. Vaciarnos de utopía, neutralizarnos, comprarnos, he ahí la táctica de quienes profesan el dogma de que “fuera del mercado no hay salvación”.
Quien no sueña con la utopía corre el serio peligro de recurrir al sueño químico de las drogas, que siempre termina en pesadilla.

[Autor de "Sinfonía universal. La cosmovisión de Theilhard de Chardin", entre otros libros]

Traducción de J.L.Burguet

* Fray dominico. Escritor.

Sandro: las alegrías y las tristezas de un pueblo

Posted by flacoblog | Posted in Actualidad | Posted on 07-01-2010

Por Oscar Taffetani

Hasta su nombre y apellido eran comunes: Roberto Sánchez. En las guías telefónicas de la Argentina y América hay miles de Roberto Sánchez. Por eso aquel muchacho bonaerense, que a principios de los ’60 se abría camino en el competitivo mundo de la canción, necesitó llamarse Sandro. Sandro y los de Fuego primero. Luego, simplemente, Sandro.

La pregunta, la hermosa pregunta que muchos de nosotros nos hacemos cuando asistimos al nacimiento de un ídolo popular es ¿por qué? ¿qué es lo que tiene Sandro que le ha ganado este fervor? ¿cómo puede viajar así, incólume, a través de las generaciones? ¿qué les dice Sandro a los que fueron? ¿y a los recién llegados? ¿y a los que van a venir?

Maravillosa falta de respuestas. Maravilloso nacimiento de una leyenda. Quien intente explicarlo en términos racionales, aritméticos, salidos de la teoría musical o de cualquier otra teoría, fracasará. Que se rinda entonces ante la evidencia, ante la simple evidencia, de que Sandro fue uno de los elegidos para llegar y quedarse, eternamente, en el corazón del pueblo.

La burocracia que administra la fama, a través de los medios de masas, de los honores oficiales y los grandes negocios, intentó decir por estas horas que las dos últimas recomendaciones de Sandro fueron que los fumadores dejen pronto el cigarrillo y que todos consideren la donación de órganos como un acto generoso que permite prolongar la vida.

Pero se equivoca la burocracia, aunque acuda a los lugares comunes. Se equivocan los técnicos del marketing. El legado de Sandro, su gran mensaje al futuro, no está dicho ni escrito con palabras. Y ni siquiera con canciones. El legado de Sandro comenzó a construirse en un tiempo ya inmemorial, con pequeños gestos, casi imperceptibles, que le fueron indicando al pueblo –que nos fueron indicando a todos- que allí latía, que allí luchaba, soñaba y triunfaba uno de los nuestros.

Sí. Uno de los nuestros. Fiel hasta la muerte. Insobornable.

Que la burocracia administre los pequeños asuntos de Sandro: el cementerio donde descansarán sus restos; el laboratorio donde serán estudiados sus pulmones y su corazón; y la reproducción de sus discos; y la distribución de sus películas.

El pueblo, por su parte, el pueblo que maneja grandes asuntos como la memoria y los sentimientos, ya le tiene asegurado, desde hace mucho, un lugar inviolable. Ahí está con Huguito, con el Gordo del bandoneón, con el flaco de los claveles rojos, con aquel Chango de Córdoba…

Mamma mía. Qué orquesta.

Gatillo fácil

Posted by flacoblog | Posted in Actualidad, Historia | Posted on 03-01-2010

Por Carlos Romero

La “masacre” de La Tablada sucedió hace casi 21 años, pero la investigación para esclarecer lo ocurrido ese día interminable en el Regimiento de Infantería Mecanizada Nº III recién ahora comienza a perfilarse. La clave está en el fallo que el juez federal Germán Andrés Castelli acaba de dictar en la causa 5110, donde dispuso que los 13 activistas capturados tras la recuperación de los cuarteles fueron víctimas de crímenes de lesa humanidad, al ser sometidos a vejaciones y, en 9 casos, directamente fusilados. “Lo que se investigan son casos de ejecuciones sumarias y torturas”, determinó el magistrado en su dictamen.

El intento de copamiento de La Tablada fue llevado adelante por un grupo de militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP), organización que entre sus principales figuras tenía al fallecido Enrique Gorriarán Merlo, que también había sido parte de la conducción del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). El saldo de la acción, que reprimieron militares y policías por orden del ex presidente Raúl Alfonsín, fue de 28 civiles muertos y otros 3 desaparecidos, junto a 11 caídos en las filas de las fuerzas de seguridad, comandadas por el general (R) Alfredo Manuel Arrillaga.

En su momento, el grueso de la sociedad repudió lo hecho por el MTP, en tanto que sus militantes sostuvieron –y sostienen– que tomaron la decisión de avanzar sobre la unidad militar justamente para evitar un nuevo golpe de Estado.

Tras un período de “oscurantismo” pericial, la investigación reveló la larga lista de violaciones a los derechos humanos cometidas por los uniformados. Para Martha Fernández Burgos, abogada querellante y viuda de Juan Manuel “Quito” Burgos –uno de los muertos en La Tablada– el dictamen confirma “que, tanto dentro como fuera de los cuarteles, reprimieron como en la época de la dictadura”.

La resolución de Castelli, que fijó la imprescriptibilidad de estos delitos, también dispuso que se llame a prestar declaración indagatoria a Arrillaga –que cumple prisión domiciliaria en el marco de la causa por “La Noche de las Corbatas”, de junio de 1977, donde varios abogados fueron “desaparecidos” en Mar del Plata– y al mayor (R) Jorge Eduardo Varando, señalado como el último en tomar contacto con los activistas Iván Ruiz y José Alejandro Díaz, dos nombres clave para la Justicia. En los antecedentes de su escrito, Castelli recoge el informe elaborado en abril de 1997 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde se sostuvo que Ruiz y Díaz “fueron capturados con vida y posteriormente ejecutados, luego de encontrarse bajo custodia y el control exclusivo de los agentes militares que recuperaron el cuartel”. 

La CIDH concluyó que “9 atacantes que sobrevivieron y fueron capturados por los militares (…), fueron ejecutados extrajudicialmente” y que “los 13 sobrevivientes (…), como otros cómplices aprehendidos fuera del cuartel, fueron torturados por agentes del Estado”.

Al cierre de esta edición, Varando permanecía prófugo y el juez había dispuesto las actuaciones necesarias para que declare. Si bien el mayor ya lo había hecho en una etapa previa, Fernández Burgos especifica que el motivo fue “abuso de arma”, un delito menor.

Por mucho tiempo, incluso después de que se conociera el informe de la CIDH, la versión oficial sobre el destino de Ruiz y Díaz fue que ambos habían logrado fugarse. Así fue hasta que el Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional logró identificar, vía estudios de ADN, restos óseos pertenecientes a los dos militantes. No fue fácil. Sus cuerpos habían llegado a la morgue totalmente carbonizados.

Como primera reacción, la defensa de Arrillaga apeló la decisión del juez, que ahora deberá elevar la causa a la Cámara Federal de San Martín, la misma que, en la causa Nº 1722 y basándose en la Ley de Protección de la Democracia, condenó a prisión a todos los miembros del MTP que participaron del intento de copamiento.

Fernández Burgos, que tiene sus reparos sobre el futuro de la causa, recuerda que el cadáver de su esposo fue reconocido el 16 de diciembre de 1997, a ocho años del episodio. En esa tarea, además del Cuerpo Médico Forense, que realizó los exámenes de ADN, también participó el prestigioso Equipo de Antropología Forense, que llevó adelante la exhumación.

Fue un proceso largo y duro. Y cuando la abogada obtuvo el certificado de defunción de su esposo, además de que no consignaba estado civil ni profesión, como fecha de deceso figuraba el día en que se realizó la exhumación y no la fecha en que “Quito” Burgos perdió la vida. Justamente, un interminable y caluroso 23 de enero de 1989.